Foto

Foto

Carlos Henrique Liborio

emailcarloshlibo@gmail.com

Investigador de Doctorado en el Programa de Posgrado en Ecología y Evolución. Laboratorio de Ecología Teórica y Síntesis.

Cambiamos el mundo, pero no lo recordamos. ¿Cómo nuestra falta de memoria puede amenazar la biodiversidad?

¿El mundo en el que vivimos siempre ha sido así? ¿Es la riqueza natural que vemos hoy la misma que conocieron nuestros antepasados? La percepción de la naturaleza se transforma con el tiempo y se graba en nuestra memoria determinando nuestra relación con el mundo natural.



share Compartir expand_more

Recuerdos naturais

Usted ya debe haber oído historias de personas mayores sobre cómo un río, antiguamente, estaba lleno de peces, cómo un área estaba llena de árboles y que diferentes pajaritos siempre cantaban por la mañana. Posiblemente, ahora en su experiencia, ese mismo río tiene pocos peces, aquella área siempre ha sido un pastizal sin árboles y los pájaros rara vez cantan. Es probable, que usted no les pueda contar a las próximas generaciones sobre todos esos peces, árboles y pájaros que nunca vio. Este fenómeno es conocido como Síndrome del cambio de la línea de referencia (Shifting Baseline Syndrome –SBS) y puede representar una grave amenaza para la biodiversidad1

El SBS es un fenómeno psicosocial en el cual un individuo acepta las condiciones ambientales que conoce como si fueran las naturales, ignorando los deterioros pasados que ese ambiente ha sufrido. De esta forma, las expectativas de lo que es un ambiente natural son cada vez más bajas. Consecuentemente, hay una aceptación progresiva de la degradación ambiental en la percepción humana sobre las condiciones ambientales naturales. Esto ocurre debido a la pérdida de experiencia, memoria y/o informaciones de las condiciones pasadas y han sido atribuidas a la amnesia generacional o personal1

Figura 1 ES

La amnesia generacional (olvido entre generaciones) es aquella en la cual las personas con más experiencia dejan de transmitir a los más jóvenes sus experiencias y conocimientos sobre la naturaleza. En consecuencia, estos dejan de notar que tan degradado se tornó el ambiente. 

Por otro lado, la amnesia personal describe la actualización temporal de la percepción individual de lo que es natural. Eso explica por qué, incluso, aquellas personas que experimentaron los cambios en el medio ambiente crean que las condiciones actuales no han cambiado en comparación con las condiciones del pasado1

El concepto de SBS fue descrito por primera vez en 1995 por el biólogo marino Daniel Pauly. En su estudio, relató cómo, ni los pescadores ni los científicos del mar estaban exentos de la pérdida generacional de informaciones ambientales2. Pauly notó que ellos tendían a establecer como línea de referencia la cantidad de peces que observaban en el inicio de sus carreras. El problema es que eso, con el paso del tiempo, pudo producir una aceptación gradual de la pérdida de especies3. Otras consecuencias de la SBS son: aumento de la tolerancia a la degradación ambiental, cambio de percepción sobre lo que es considerado el estado natural del medio ambiente y el establecimiento inadecuado de líneas de referencia para conservación, restauración y manejo ambiental.

Determinar la línea de referencia adecuada puede ser una tarea bastante compleja. Como Pauly no tenía datos científicos, sugirió el uso de evidencias anecdóticas como complemento para determinar correctamente estas líneas históricas de referencia2. Sin embargo, evidencias anecdóticas muchas veces son sugestivas, abstractas y generalmente reflejan historias personales en escalas locales. Además de eso, hay evidencias de que la contextualización anecdótica subestima los cambios reales ocurridos en el pasado1.  

Recientemente, esos problemas en la identificación adecuada de la SBS ganaron la atención de la ciencia. Investigadores encontraron dos condiciones esenciales para la detección de la SBS: 1) el cambio ambiental debe necesariamente haber ocurrido; e 2) cualquier perspectiva del cambio ambiental debe ser consistente con datos biológicos independientes. Cuando esas dos condiciones se cumplen, las diferencias de percepción por parte de individuos de diferentes edades, o experiencias, son atribuidas a la amnesia generacional, donde las pérdidas de conocimiento del mundo natural afectan a las generaciones más jóvenes que no son conscientes de las condiciones naturales del pasado. Por otro lado, si los individuos creen que las condiciones actuales son iguales a las del pasado, es un indicio de amnesia personal1.

Figura 2 ES

La presencia de la SBS tiende a dificultar la percepción colectiva en relación con las condiciones ambientales locales y regionales, lo que afecta la participación efectiva de la población en el proceso de conservación4. Existen estudios científicos sobre la eficacia de la restauración vegetal que muestran que la amnesia generacional ha presentado grandes desafíos para el establecimiento de las líneas de referencia histórica de paisajes devastados5. Por ejemplo, la Mata Atlántica (bioma neotropical de bosque húmedo tropical presente en Brasil, Paraguay y Argentina), un hotspot de biodiversidad, cuenta actualmente con cerca de 28 % de vegetación nativa y/o restaurada6. Ese número puede parecer animador en comparación al 16 % observado en la década del 20006, pero no representa la percepción de lo que era natural en la década de 1950, cuando los bosques nativos eran el componente principal del paisaje. Además, debido a la amnesia personal, el aumento reciente de la vegetación puede ser insuficiente para cambiar la percepción personal en relación con las condiciones naturales existentes en generaciones anteriores.

La buena noticia es que la SBS puede ser minimizada mediante la restauración continua del ambiente natural, el monitoreo y colecta de datos científicos, el aumento de las experiencias con el mundo natural, la educación ambiental y la divulgación científica4

Frente al actual escenario catastrófico de deforestación de los bosques, contaminación del aire y del agua, extinción de especies y cambio climático, es fundamental que los tomadores de decisiones, junto a la sociedad civil, crean en el poder transformador de la ciencia, la educación y la cultura. Así, las generaciones futuras podrán reconocer y aprender a lidiar mejor con la SBS, contribuyendo a la conservación de la biodiversidad y al manejo sustentable de los recursos naturales de la Tierra, de los cuales toda la humanidad depende, además, de poder vivir en un mundo más verde y disfrutar de toda la belleza que la biodiversidad tiene para ofrecer.  

Referencias 

  1. Papworth, S. K. (2010). Evidence for shifting baseline syndrome in conservation. Conservation Letters 2, 93-100. 
  2. Pauly, D. (1995). Anecdotes and the shifting baseline syndrome of fisheries. Trends in Ecology and Evolution 10, 430. 
  3. Bonebrake, T. C. (2010). Population decline assessment, historical baselines, and conservation. Conservation Letters 3, 371-378. 
  4. Soga, M. y Gaston, K. J. (2018). Shifting baseline syndrome: causes, consequences, and implications. Frontiers in Ecology and Environment 16, 222-230. 
  5. Guerrero-Gatica, M. (2019). Shifting Gears for the Use of the Shifting Baseline Syndrome in Ecological Restoration. Sustainability 11, 1458. 
  6. Rezende, C. L. (2018). From hotspot to hopespot an opportunity for the Brazilian Atlantic Forest. Perspectives in Ecology and Conservation 16, 208-214. 

Foto

Anielly Oliveira

emailanielly.oliveira@revistabioika.org

Apasionada por la Biología, creo que el conocimiento científico generado en la academia debe encontrar los medios adecuados para comunicarse con la sociedad. En esa medida, menos decisiones erróneas serán adoptadas por los responsables de esta función.

Foto

Alfonso Pineda

emailalfonso.pineda@revistabioika.org

Soy biólogo colombiano viviendo en Brasil. Creo que cualquier área del conocimiento puede contribuir a mejorar la vida de los demás, y que la educación es una herramienta poderosa. Además, creo que el acceso a la información permite a las personas un mayor protagonismo social.

Foto

Ana Marcela Hernández Calderón

emailana.hernandez@revistabioika.org

Comunicadora social y periodista de la Universidad de la Sabana con 19 años de experiencia en el área editorial. Estoy convencida de que entender a nuestra madre Tierra y descubrir toda su mecánica de vida, nos puede dar pistas y motivación para cuidarla. Por eso es indispensable que todos podamos acceder a esta información.

Foto

Ángela Gutiérrez C

emailangela.gutierrez@revistabioika.org

De acuerdo con mi formación en la educación pública, creo en la necesidad de hacer accesible a todos, los resultados de las investigaciones científicas. Que se hace? Para que sirve? Como puedo contribuir? Pienso que el trabajo multidisciplinario es la clave para proponer soluciones en pro de una sociedad justa, sustentable y equitativa.

Foto

David González

emaildavid.gonzalez@revistabioika.org

Publicista, fan del lenguaje escrito y audiovisual. Creo que la ciencia, la tecnología, el arte y la comunicación tienen el poder de crear bienestar, toda vez que estén al servicio de la cultura, el cuidado del entorno y las causas más generosas.

Foto

Isabela Machado

emailisabela.machado@revistabioika.org

Bióloga y Comunicadora social, especialista en periodismo, con especialización en Comunicación empresarial. Cursa maestría en Tecnologías limpias y sustentabilidad. Con experiencia científica y profesional en Ecología acuática, educación ambiental, sustentabilidad, periodismo ambiental y asesoría de prensa.

Foto

Raffael Tófoli

emailraffael.tofoli@revistabioika.org

Biólogo y profesor. Las actividades de investigación y docencia fortalecen cada día mas, mi impulso por una educación mas inclusiva y de mayor calidad.


¿Tiene algo para decir? Comente

Las opiniones aquí registradas pertenecen a los internautas y no necesariamente reflejan la opinión de la Revista Bioika. Este es un espacio de convivencia, por lo que nos reservamos el derecho de eliminar aquellos comentarios que se consideren inadecuados. ¡Gracias por participar!


event_available Lanzamientos

loyaltySuscríbase


Origen de la Revista Bioika