Divulgación científica es... así de fácil....


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Frente a las discusiones sin fin que rodean las increíbles novedades, entre sustos gratos (o no), el hombre “común” pregunta: “¿Cuál es el sentido de tantos cambios? ¿Cómo asimilar el creciente volumen de información a la que estamos expuestos?”




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Fig. 1 Tres padres, una vida

He aquí los noticieros y noticias más sorprendentes que son transmitidos para el público en general – el nacimiento del primer bebé con tres padres biológicos (Fig. 1); trasplante de útero para permitir un embarazo tardío; los tres tradicionales estados de materia – líquido, sólido y gaseoso – ganando nuevo “compañero”, esta vez, un cuarto estado, el plasma; el diseño y la síntesis de moléculas con movimientos controlables capaces de realizar tareas cuando reciben energía, configurándose como las más pequeñas máquinas del mundo hasta entonces vistas... ¡He aquí una lista interminable! ¡No para de crecer!

Cada día, cualquier profesional, independientemente del área de actuación, se enfrenta con un sin fin de informaciones transmitidas por diferentes medios de comunicación, que van desde los tradicionales impresos, hasta los soportes electrónicos en sus múltiples variaciones y potenciales. Cada día, el hombre “común” cuestiona el efecto milagroso de nuevas dietas, nuevos medicamentos, nuevos recursos tecnológicos. Cada día, la clonación se integra a la realidad del siglo XXI. Los transgénicos, por su parte, entre defensores y opositores, ganan espacio. El bioterrorismo es imaginado en un escenario tétrico y trágico. La biodiversidad, en su triple posibilidad – la del hábitat, la genética y la de las especies – provoca debates interminables. Lo mismo ocurre en relación a la biogenética, a la técnica de trasplantes, la teoría del caos, a la robótica y así sucesivamente.

Frente a las discusiones sin fin que rodean las increíbles novedades, entre sustos gratos (o no), el hombre “común” pregunta: “¿Cuál es el sentido de tantos cambios? ¿Cómo asimilar el creciente volumen de información a la que estamos expuestos?” Y es exactamente en medio de este contexto – temas que se consolidan guiados por las manos de los científicos versus cuestionamientos que emergen en busca de comprensión por parte de ese hombre “común” (la porción más significativa de la población) – que la divulgación científica se solidifica en la sociedad contemporánea.

"Para que el producto de la ciencia alcance a las colectividades como un todo (...) es primordial la divulgación científica."

Maria das Graças Targino

En principio, la ciencia avanza dentro de la comunidad científica, incluso porque la evaluación de los demás científicos para corroborar o refutar las hipótesis y teorías, consiste en un recurso impar de validación de los conocimientos recién generados, sin interferencia de otras esferas, sean religiosas, políticas o institucionales. La circulación inicial entre los pares asegura el sello de autenticidad científica, ofrecida por editores y evaluadores de las publicaciones científicas. Al final, cada investigador es, al mismo tiempo, productor y consumidor de información. Sistemáticamente, cambia información con los especialistas de su área en busca de aprobación: exactamente como un computador, recibe (input), procesa / aprende (processing) y pasa información (output), consolidando la denominada comunicación científica.

No obstante, para que el producto de la ciencia alcance a las colectividades como un todo – su objetivo central –, es primordial la divulgación científica o la divulgación de la ciencia. Autores, como el brasilero Wilson da Costa Bueno, establecen diferenciación entre los términos – difusión científica, diseminación científica, divulgación científica, vulgarización científica, comunicación de la ciencia y de la tecnología. Con base en la producción de teóricos en comunicación científica, como el inglés Arthur Jack Meadows, el francés Yves-François Le Coadic y los norteamericanos Derek de Solla Price y John Ziman, optamos por adoptar la expresión divulgación científica para nombrar el proceso incluyente que incorpora recursos, estrategias, técnicas e instrumentos empleados para publicitar información junto al gran público. Sin embargo, frente a la dinámica intrínseca a la propia naturaleza, no existe “ciencia lista o acabada”, de forma similar, hay consciencia generalizada por parte de los investigadores de que la ciencia busca revelar la naturaleza y los fenómenos a través de métodos sistemáticos y seguros, que aseguren mejor calidad de vida a las comunidades. Por lo tanto, no existe separada de la realidad social donde se inserta, lo que le garantiza el status de institución social responsable por la evolución de la humanidad. Esto es, la ciencia asume carácter social, dinámico, continuo y acumulativo. De la mano con la tecnología, influencia hace siglos a la humanidad. Crea y altera convicciones. Modifica hábitos. Genera leyes. Provoca acontecimientos. Amplia, de forma permanente e progresiva, las fronteras del conocimiento.

"Divulgar resultados no es mero complemento, y sí, una etapa esencial en la evolución de la ciencia y de la humanidad."

Maria das Graças Targino

La divulgación científica se vale de todos los procedimientos capaces de decodificar y/o redefinir los avances científicos en un lenguaje accesible a los ciudadanos de diferentes nacionalidades, respetando, siempre, el carácter social y soberano de la ciencia. A partir de tal concepción y reiterando el periodismo, él mismo, actividad profesional de naturaleza social por excelencia, es obvio que la divulgación científica encuentra en el periodismo, sobretodo, en el periodismo científico, una de sus expresiones más fértiles (pero no la única) para hacer efectiva la aproximación entre producción científica y sociedad (Fig. 2).

Ciencia, periodismo y sociedad

Finalmente, investigación científica y divulgación de resultados son actividades inseparables. Divulgar resultados no es mero complemento, y sí, una etapa esencial en la evolución de la ciencia y de la humanidad. Es sólo imaginar: lo que habría ocurrido, si Einstein, Newton, Lavoisier, Darwin o el equipo del Proyecto del Genoma Humano, ¿hubieran guardado para si sus descubrimientos? (Fig. 3)

Tesoros de la Ciencia

Por todo eso, la divulgación científica es... ¡así de fácil...!


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